Los peores hechizos de la historia.

Por Lancelot.

Así es, hoy hablaremos de los peores hechizos de la historia y no creas que son rituales sanguinarios con sacrificios humanos, incluso quizá, muchas veces tú has hecho alguno de ellos sin darte cuenta o mucho peor, lo refuerzas a cada instante. Recordemos que en artículos anteriores hablamos de la energía mágica de cada elemento de la naturaleza con los que hacemos nuestros hechizos. Hoy la magia de los vientos es nuestro protagonista y cómo a través de las palabras realizamos hechizos que se pueden volver realidad.

En estos últimos años se ha puesto de moda términos y teorías como la neuro programación, la PNL, etc.  Que nos habla de la influencia de las palabras en nuestro comportamiento y en nuestra vida en general y como repercuten en ella ¡imagínate! Somos el resultado de una serie de palabras con las cuales hemos sido programados o mágicamente hablando con las que hemos sido hechizados desde que éramos niños. Muchas veces estos hechizos son benéficos para nosotros y nos ayudan a desarrollar nuestros talentos y nuestras virtudes, pero en otras ocasiones estos hechizos nos degradan y acaban con nuestro brillo, pero no te preocupes todo hechizo siempre se puede romper.

Hoy te comparto una serie de decretos que he escuchado con frecuencia y que no son nada buenos para vivir, por supuesto también te comparto el decreto para romper con ellos.

“Pues estamos que ya es ganancia”

Frecuentemente cuando a una persona la saludo y le pregunto “¿Cómo estás?” me dicen este espantoso decreto “Pues estamos que ya es ganancia” y se lo repiten a todo aquel que les hace esta pregunta, lo que yo me pregunto es “¿Ganancia? ¿para quién? ¿para nosotros o para él/ella?”  y no estoy diciendo que siempre debemos responder “estoy súper, de maravilla” es válido que en ocasiones nos encontremos mal o tristes o enojados somos humanos, pero a lo que voy es que este decreto te pone en una posición de víctima como queriendo decir “Estoy mal, pero pues ya ni modo”  y si algo no somos hoy en día las brujas o los brujos es ser víctimas, no en balde murieron muchas de ellas en la antigüedad para darnos libertad como para que nuevamente busques ser víctimas de la vida, por lo que el antídoto para este hechizo es simplemente decir cómo te sientes.

“Tu pobre casa”

Este decreto es una herencia cultural que quizá las personas que lo dicen lo han aprendido de sus padres o algún ser muy secano como un gesto de “cortesía” cuando hablan de algún tema referente a su casa. “Allá en tu pobre casa tengo varias plantas” “Cuando gustes puedes visitar tu pobre casa”. Este sin duda es un poderoso hechizo para llamar la miseria y no solo económica, sino en cualquier aspecto. Por lo tanto, no te preguntes ¿Por qué el dinero no fluye en mi vida? ¿Por qué me enfermo tanto? ¿Por qué tengo muchos problemas emocionales? ¿Por qué mis hechizos no funcionan? Recuerda que las palabras son hechizos que se pueden volver realidad y más si lo repites de manera constante. Para este decreto hay dos antídotos, el primero es, simplemente no decirlo y el segundo es, si quieres usarlo como un recurso de cortesía, limítate a decir “En su casa” o “En tu casa” o pon un adjetivo positivo en tu frase como “En tu prospera casa” o “En tu mágica casa” pero nunca mas llames a la miseria.

El estilo de vida “Conque”

Frecuentemente me encuentro también con este poderoso hechizo que más que un simple hechizo es un estilo de vida que mucha gente adopta y el cual he decidido llamar “Conque” refiriéndome a todos aquellos que siempre decretan “Con que arranque el coche está bien” “Con que tengamos que comer está bien” “Con que no repruebe ya la hice” “Con que tengamos techo está bien” “Con que no me corran del trabajo” y miles de ejemplos más.

Este estilo de vida únicamente espera lo mínimo, pero nunca lo mejor, pero ¿Qué crees? Las brujas y los brujos siempre esperamos y vamos por lo mejor, porque todo aquel que conoce la magia sabe que hay algo llamado certeza la cual les da fuerza a nuestras intenciones, por lo tanto, una bruja nunca falla y mucho menos espera lo mínimo. Quizá pienses “Lo que pasa es que no me gusta hacerme grandes expectativas”   entonces te pregunto ¿A caso no lo mereces? Yo digo que sí, eso es certeza y ese es el antídoto para liberarte de ese estilo de vida.

Así nos tocó vivir.

Este decreto ya ni siquiera espera lo mínimo, aquí ya hay una completa resignación a que nada bueno o positivo podrá suceder en un futuro, tristemente me tocó escucharlo cuando un niño le pregunto a su padre “Papá ¿Me puedes comprar esos tenis?” el papá al ver que costaban $500 pesos (25 USD) inmediatamente le dijo “No” el niño fascinado por los colores y el diseño de los tenis lo volteó a ver sorprendido y le preguntó “¿Por qué?” a lo que respondió su papá “Somos pobres, no tenemos dinero, así nos tocó vivir”  ¡PUM! Decreto triple, hechizo triple, el niño salió con los tenis más baratos de la tienda. Deseo que ese niño en algún momento un rayo de luz lo ilumine y sea consciente de que hay algo mejor para que pueda romper el hechizo que le lanzó su propio padre. El antídoto es simplemente esforzarte más.

No tengo dinero.

Entiendo que en algunas ocasiones no contamos con dinero en EFECTIVO en algún momento de nuestras vidas, pero decretar que no tienes dinero es un llamado a la miseria permanente, lo más alarmante es que este decreto es usado con mucha familiaridad y cuando menos cuenta te das efectivamente nunca tienes dinero. El antídoto es ponerle fecha al dinero “En este momento no cuento con efectivo” y se puede complementar con “pero más adelante o mañana o en una semana tengo la certeza de que lo tendré” otra opción es en vez de decir “No tengo dinero” es “Mi dinero está invertido” (recuerda que no es lo mismo un gasto que una inversión), la gente te preguntara “¿En qué?” cuando me ha tocado estar en esa situación yo respondo “En mí, ¿acaso no lo ves?” y aunque parezca cómico, ponte a pensar ¿en qué has invertido tu dinero con el que ahorita no cuentas pero que realmente si esta manifiesto en algún producto el cual usas? Que pregunta tan compleja acabo de escribir, creo que ni yo la entendí.

Si dios quiere.

Oses que si no pasa lo que deseas entonces decretas “si dios quiere” para justificar que simplemente no sucedió porqué “diosito” no quiso. Me muero de risa con este hechizo, si tú lo dices te preguntaría ¿Qué es para ti dios? ¿Un señor de barba que te está vigilando desde el cielo y decide si mereces o no las cosas? Creo que eso es un concepto muy básico. Piénsalo, dios o como desees llamarlo simplemente es, ¿a qué me refiero?, Una vez mi padre me explicó quién era a lo que llamamos dios y me dijo: “Imagina que tú eres un pez y te viene persiguiendo un tiburón para comerte y le pides a dios que te salve, pero ¿adivina qué? Dios es el océano completo y el simplemente es, pues es tan grande que él nos regala vida y renacimiento, quizá podrías salvarte porque en ese momento un pescador se cruzó en el camino y mató al tiburón, pero no te confundas, el mar no mató al tiburón lo que lo mato fueron las circunstancias, a veces están a nuestro favor, a veces en contra, pero para eso está la magia, para que siempre estén a nuestro favor.” Finalmente me dijo “Ahora imagina que tú eres el tiburón ¿Dios decidió matarte porque un pececito lo pidió?” sabias palabra de mi padre Subhash.

Creo que en esta parte del articulo ya ando intenseando mucho, pero a lo que voy es que el antídoto para este decreto es simplemente callar, pues dios no es el que decide si quiere o no quiere las cosas.

Para concluir, les hago un atento llamado a cuidar nuestras palabras pues son poderosos hechizos que llegan hasta los huesos y si tienes la facilidad de “mal-decir” entonces créeme que también tienes la facilidad de “Bien-decir”.

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